{"id":1196,"date":"2018-04-19T08:50:31","date_gmt":"2018-04-19T08:50:31","guid":{"rendered":"http:\/\/memoriadimmigracio.com\/?p=1196"},"modified":"2019-01-07T10:46:39","modified_gmt":"2019-01-07T10:46:39","slug":"8-fin-de-la-guerra-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/memoriadimmigracio.com\/es\/8-fin-de-la-guerra-segunda-parte\/","title":{"rendered":"8. Fin de la Guerra y represi\u00f3n (segunda parte)"},"content":{"rendered":"<p><em>De Pedro Mart\u00ednez a Sabadell: l&#8217;emigraci\u00f3 una realitat no exclusivament econ\u00f2mica. 1920-1976.<\/em><br \/>\nAngelina Puig i Valls<\/p>\n<h2>Mujeres de Pedro Mart\u00ednez en las c\u00e1rceles franquistas<\/h2>\n<p>Terminada la guerra civil, las nuevas autoridades franquistas propiciaron las delaciones, acusaciones y denuncias y las mujeres activistas republicanas de Pedro Mart\u00ednez no se libraron de ello. Las dirigentes de la Agrupaci\u00f3n de Mujeres Antifascistas sab\u00edan que pagar\u00edan caro su activismo porque el pueblo era peque\u00f1o y no pasaron desapercibidas. De modo que estaban expuestas a cualquier denuncia.\u2028\u2028Antonia <sup class='footnote'><a href='http:\/\/memoriadimmigracio.com\/es\/8-fin-de-la-guerra-segunda-parte\/#fn-1196-1' id='fnref-1196-1' onclick='return fdfootnote_show(1196)'>1<\/a><\/sup> aunque tuvo la oportunidad de irse del pueblo y evitar las represalias no se march\u00f3. As\u00ed pues, no se escap\u00f3 de ingresar en prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Es la historia tan larga! Pues ya en poco tiempo, como te digo, como te he dicho antes, pues nos meten en la c\u00e1rcel. Cuando entraron los nacionales, pues yo dije:-\u00a1Malo! porque en el pueblo hab\u00eda unos, no s\u00e9 si eran los m\u00e1s cabecillas, \u00a1los m\u00e1s sinverg\u00fcenzas! Aquellos me ten\u00edan el ojo <em>echao<\/em>. Y yo, \u00a1yo sab\u00eda que nos met\u00edan en la c\u00e1rcel! \u00a1Qu\u00e9 nos denunciaban! Pero no nos denunciaron por haber <em>actuao<\/em> en una organizaci\u00f3n, por haber sido de izquierdas, sino que nos denunciaron de una manera \u00a1muy traidora!<br \/>\nCuando ya fuimos a declarar, pues, nos pusieron en el <em>atestao<\/em> que hab\u00edamos alentado a los asaltantes en registros y saqueos, que molest\u00e1bamos a las personas de la Iglesia, que particip\u00e1bamos en la discusi\u00f3n de la Iglesia. \u00a1En fin! <em>\u00a1pa<\/em> que quieres que te diga! \u00a1Todo lo m\u00e1s malo! Y todo eso fue mentir.<\/p>\n<p>Hab\u00eda un civil que se llamaba Molinero \u00a1Eso era lo m\u00e1s malo que hab\u00eda en Pedro Mart\u00ednez! Pues claro, nos van a tomar la declaraci\u00f3n, pues \u00a1vaya! Yo a lo primero quise leer lo que hab\u00eda all\u00ed, para yo firmarlo. Y me quita de las manos y dice que yo no puedo leer aquello. Que yo firme. Y yo dije, que, si yo no lo leo, pues que no lo firmo \u00bfY sabes qui\u00e9n estaba all\u00ed delante? \u00a1Ahora que quiere ser muy socialista \u00e9l! El de Mariano,<em> del m\u00e9dico<\/em> i el Rafaelito, <em>el de Tarabita<\/em> \u00bfSabes? \u00a1El del<em> abogao<\/em>! \u00a1Este estaba all\u00ed tambi\u00e9n! \u00a1Y claro, c\u00f3mo ese lo tuvimos en el partido comunista! En la casa de Maria Ramona, que era la sede del P.C i de otras organizaciones. \u00a1Ese daba all\u00ed clase a los analfabetos! \u00bfSabes? Porque su familia se pas\u00f3 a Franco, o sea a Granada. \u00a1Se pasaron con los fascistas! \u00a1Pues claro! Este durante toda la guerra estuvo all\u00ed, porque era primo o sobrino de Don Rafael Casares, y al muchacho no se le molest\u00f3, \u00a1ni mucho menos! Y \u00e9l era, ya digo, el maestro que daba clase, a las gentes que quer\u00eda aprender a leer y a escribir, y a otra gente que tambi\u00e9n quer\u00edan saber m\u00e1s \u00bfno?<br \/>\nY estaba este muchacho all\u00ed cuando nos pidi\u00f3 declaraci\u00f3n el Molinero. Y cuando le dije que no firmaba aquello, alz\u00f3 un brazo y dijo que si no firm\u00e1bamos por las buenas que lo tendr\u00edamos que firmar por las malas. Entonces llam\u00f3 el Molinero al Rafaelito Tarabita, y dijo: &#8211; \u00bfes que usted no conoce a \u00e9sta? No dijo ni se\u00f1ora ni se\u00f1orita. Entonces tendr\u00eda yo unos diecinueve o dieciocho a\u00f1os. Dice: -yo no la conozco para nada. Y yo digo: &#8211; \u00bfPues tienes valor de decir que no me conoces para nada? \u00bfNo nos conoces para nada? \u00bfEntonces durante el tiempo que estuviste dando clases a los analfabetos del partido comunista? \u00bfEntonces es que no nos conoces? \u00bfT\u00fa no eres hijo del pueblo? Digo: -yo me pens\u00e9 que eras m\u00e1s caballero de lo que eres, <em>pa<\/em> la cultura que tienes. No s\u00e9 de qu\u00e9 te ha servido la cultura.<br \/>\n\u00a1Pues ni\u00f1a que tuve que firmar! Que lo tuve que firmar porque aquel era un asesino. Y digo: -si no lo firmamos nos van a hartar de palos y al final lo vamos a tener que firmar \u00a1Pues lo firmamos! \u00a1lo que les dio la gana!\u201d<\/p>\n<p>La detuvieron el 5 de abril de 1939 y fue juzgada, junto con otras 12 mujeres, en un Consejo de Guerra, el 27 de enero de 1940. Fueron condenadas a cadena perpetua. Las encarcelaron, pero antes tuvieron que sufrir humillaciones adicionales, pues no s\u00f3lo eran adversarias pol\u00edticas, sino que, adem\u00e1s, eran mujeres. Y las mujeres ten\u00edan que pagar de forma especial la osad\u00eda de haberse atrevido a desafiar una moral y unas costumbres que reduc\u00edan su raz\u00f3n de ser a desempe\u00f1ar tareas ligadas, estrecha y estrictamente a la familia. Por eso fueron castigadas por partida doble, por su elecci\u00f3n ideol\u00f3gica y por raz\u00f3n de sexo.<\/p>\n<p>Lo recuerda la Mar\u00eda Jes\u00fas <sup class='footnote'><a href='http:\/\/memoriadimmigracio.com\/es\/8-fin-de-la-guerra-segunda-parte\/#fn-1196-2' id='fnref-1196-2' onclick='return fdfootnote_show(1196)'>2<\/a><\/sup>, \u00ablas metieron en la c\u00e1rcel \u00a1Las pelaron! Cuando se acab\u00f3 la guerra, las pelaron y las pasearon por el pueblo. Yo no me asom\u00e9, pero hab\u00eda gente que se asomaba, pero yo no.<br \/>\nLas metieron en la c\u00e1rcel: la Virginia, la del barbero tambi\u00e9n estuvo en la c\u00e1rcel. La pelaron tambi\u00e9n \u00a1Era muy guapetona! Otra que le dec\u00edan <em>la del Frasquillo<\/em>, tambi\u00e9n la metieron en la c\u00e1rcel. La Anto\u00f1ica, <em>de la Eustaquia<\/em>, era una de las m\u00e1s <em>se\u00f1al\u00e1<\/em>. Todas las que metieron en la c\u00e1rcel, eran las m\u00e1s <em>se\u00f1al\u00e1\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>El pelo, la forma de peinarlo, tiene una importancia vital en la configuraci\u00f3n del f\u00edsico y la personalidad femenina. Como dice Najat El Hachmi para otro contexto muy diferente, el cabello es un elemento definitorio de la personalidad. El cabello, asimismo, forma parte del ideal tradicional de la belleza femenina. Hay que recordar que en el mundo occidental no es hasta los a\u00f1os 60 del siglo XX cuando las mujeres se cortan el pelo a la \u00abgar\u00e7on\u00bb, es decir, como los chicos. Cortar el cabello a una mujer, a chicas j\u00f3venes, adquir\u00eda el sentido de arrebatar los atributos femeninos. No s\u00f3lo significaba quitar la belleza de las castigadas, sino que a\u00fan m\u00e1s significativo (dado el contexto hist\u00f3rico y social), se penetraba en la intimidad de las mujeres, tocando su cabeza y rap\u00e1ndoles los cabellos. Mostrarlas p\u00fablicamente por la calle, en una cultura con voluntad de recluir las mujeres en casa, consumaba la humillaci\u00f3n, dado que quedaban asimiladas a las mujeres p\u00fablicas, a las prostitutas.\u2028Aunque a los prisioneros y a los soldados, por una cuesti\u00f3n de higiene, siempre se les ha pelado al cero, pelar las mujeres es percibido por todos los testigos y por todos los relatos hist\u00f3ricos de esta \u00e9poca, como una pena destinada exclusivamente a las mujeres. No solo pelarlas, sino sacarlas y mostrarlas por las calles de los pueblos. De este modo no hay duda del car\u00e1cter vejatorio.<\/p>\n<p>Pena extremadamente machista perpetrada tambi\u00e9n por mujeres. Destacaron en esto, Conchita Costa, jefe de la prisi\u00f3n de mujeres de C\u00f3rdoba, as\u00ed como Mar\u00eda Campos y Carmelita Caraquem\u00e1, delegadas de Falange, que mandaban sus centurias por las calles y deten\u00edan a las mujeres de los barrios, las llevaban a los cuarteles de la Falange, las pelaban el cabello y las purgaban con aceite de ricino.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 los historiadores de la guerra civil se limitan a constatar este castigo sin interrogarse sobre la naturaleza sexista del mismo? \u00bfPor qu\u00e9 lo describen como muy humillante, pero no se preguntan el porqu\u00e9 de esta modalidad de pena?\u2028\u00bfFue establecida y ordenada de forma regular con leyes escritas por las autoridades franquistas? \u00bfSe produjo de forma espont\u00e1nea y fue copiada mim\u00e9ticamente contagiando todos los represores?\u2028Tanto si fue resultado de un odio instintivo, como si fue premeditadamente legislado, la costumbre se extendi\u00f3 por toda la pen\u00ednsula, junto a las purgas con aceite de ricino. Y no fueron peladas, como se afirma a menudo, solamente por ser mujeres de \u2018los rojos\u2019, sino, como resultado de una actitud y una actividad propia. Por ello la finalidad del castigo era contundente, pena para las valientes, alerta y prevenci\u00f3n para aquellas y aquellos que las miraban.\u2028\u2028La Ma. Jes\u00fas y Antonia recuerdan nueve mujeres del pueblo encarceladas al finalizar la contienda: la misma Antonia,<em> de la Eustaquia<\/em>, Josefa, <em>del Frasquillo<\/em> de Guadix, Mar\u00eda,<em> del Platanico<\/em>, Enriqueta, <em>del Tribucio<\/em>, Trini del barbero, Virginia,<em> la t\u00eda del pozo<\/em>, la Dolores, <em>la Pradica<\/em> y la <em>Toredera<\/em>. Cuatro de ellas murieron en prisi\u00f3n sin haber recobrado la libertad. Este fue el alto precio que pagaron las mujeres de Pedro Mart\u00ednez por luchar por una sociedad que so\u00f1aban m\u00e1s justa y solidaria.<\/p>\n<p>Las leyes penales republicanas fueron anuladas por el decreto del 22 de noviembre de 1936 que restableci\u00f3 el reglamento de prisiones anterior a la II Rep\u00fablica (reglamento de 14-XI-1930). El 7 de octubre de 1938 se cre\u00f3 el Patronato Central para la Redenci\u00f3n de Penas por el Trabajo, que con fecha del 27 de abril de 1939 fue puesto bajo la advocaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora de la Merced como patrona de los cautivos. La redenci\u00f3n de pena por trabajo supon\u00eda un d\u00eda de libertad por cada dos de trabajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-802\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/memoriadimmigracio.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/VictoriaKent1931DGP-300x193.jpg?resize=1020%2C656&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1020\" height=\"656\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/memoriadimmigracio.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/VictoriaKent1931DGP.jpg?resize=300%2C193 300w, https:\/\/i0.wp.com\/memoriadimmigracio.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/VictoriaKent1931DGP.jpg?resize=768%2C494 768w, https:\/\/i0.wp.com\/memoriadimmigracio.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/VictoriaKent1931DGP.jpg?w=1024 1024w\" sizes=\"(max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" \/><\/p>\n<p>Foto Victoria Kent directora general de prisiones de mayo de 1931 hasta 1934, continu\u00f3 la tarea emprendida el S.XIX por la precursora Concepci\u00f3n Arenal<\/p>\n<p>Antonia cumpli\u00f3 cuatro a\u00f1os de prisi\u00f3n porque redujo la condena de doce a\u00f1os y un d\u00eda a trav\u00e9s del trabajo. Cuatro a\u00f1os que transcurrieron, primero en Granada, despu\u00e9s en M\u00e1laga, intentando organizarse para conllevar la situaci\u00f3n. Con las compa\u00f1eras de prisi\u00f3n, gracias a su juventud y a unos ideales, que ni las calamidades ni los sufrimientos marchitaron, pasaron aquellos a\u00f1os sin libertad de la mejor manera que pudieran.<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala Ricard Vinyes las personas encarceladas no fueron simples agentes de sufrimiento, observado en relaci\u00f3n al poder interno de la prisi\u00f3n, sino que aparecen como personas con voluntad y capacidad de comprender lo que sucede en su entorno y responder con los medios y actitudes que consideraron oportunos. Ten\u00edan dos finalidades inseparables en el contexto carcelario: salvar la vida y afirmar su identidad pol\u00edtica. Para algunas personas estar encerradas fue el camino hacia la anulaci\u00f3n, pero para muchas otras la prisi\u00f3n fue un aprendizaje muy duro con el que consolidaron sus convicciones y, a trav\u00e9s de ellas, su identidad. La historia penitenciaria de Antonia es un ejemplo del segundo caso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-798\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/memoriadimmigracio.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/preso-de-las-Ventas.jpg?resize=912%2C603&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"912\" height=\"603\" \/><\/p>\n<p>Prissi\u00f3n de les Ventas<\/p>\n<p>\u00abY all\u00ed estuvimos pues \u00a1cuatro a\u00f1os!, casi. A m\u00ed me falt\u00f3 poco. Yo ya redim\u00eda penas por el trabajo. En aquella c\u00e1rcel est\u00e1bamos organizadas igual \u00a1All\u00ed estaba en la c\u00e1rcel, la flor y nata de la juventud comunista! \u00a1Pero es que all\u00ed, pues mira! \u00a1Es que \u00e9ramos!<br \/>\nLos centinelas, hab\u00eda cuatro garitas que daban al patio de la c\u00e1rcel, y siempre estaban <em>asomaos<\/em> &#8211; \u00a1Centinela alerta! \u00a1Alerta! As\u00ed dando se\u00f1al de vida.<br \/>\nHab\u00eda una chica de Granada, se llamaba Lidia Monle\u00f3n, era de Albaic\u00edn \u00a1Eso era canela en rama! Y sal\u00edamos al patio, entonces jug\u00e1bamos a la rueda. Jug\u00e1bamos a la rueda y dec\u00edamos:<\/p>\n<p>\u00a1El corro chirimbolo que bonito es,<br \/>\n! Con un pie, otro pie, con un codo, \u00a1otro codo!<\/p>\n<p>Antonia canta la canci\u00f3n y termina alzando el pu\u00f1o tal como lo hac\u00edan en la c\u00e1rcel. Con picard\u00eda, recuerda an\u00e9cdotas y demuestra que la falta de libertad no hizo perder el humor y la alegr\u00eda a aquellas chicas luchadoras.<\/p>\n<p>\u00abY dijo un militar, \u00a1me se\u00f1al\u00f3 con la bayoneta!, que a los de \u00e9stos [alzando el pu\u00f1o], que nos iban a cortar a <em>toos<\/em> el cuello. Y salta ella, la Lidia Monle\u00f3n, y dice: &#8211; \u00a1Pero chiquillo! \u00bfQu\u00e9 te crees t\u00fa? \u00a1En la calle mandar\u00e9is los fascistas, pero en la c\u00e1rcel, mandamos los rojos! Y li\u00e1bamos otra vez los corros del coro Chirimbolo \u00a1Vaya!<br \/>\n\u00a1Claro si \u00e9ramos j\u00f3venes! No pens\u00e1bamos en las consecuencias que pod\u00edan traer eso \u00a1Pues ni\u00f1a! Dieron un parte al director, y, ser\u00edan las once de la noche, las diez o por ah\u00ed de la noche, cuando echaron a todas al patio a formar \u00a1Mira aquella noche, con todas al patio a ver qui\u00e9n hab\u00eda sido, quienes le hab\u00edan dicho eso a los militares y quien les hab\u00eda dicho a los militares que en la c\u00e1rcel mandaban los rojos, y quienes \u00e9ramos de Negr\u00edn, y todo aquello!<br \/>\n\u00a1Y all\u00ed, nadie, nadie dijo, ni fulana ni la zutana!<br \/>\nNosotras es que nos pon\u00edamos, hab\u00edamos un grupo, pues ya ves \u00a1un grupo de mujeres revolucionarias! \u00a1Pero todas comunistas! Nos pon\u00edan a la parte de abajo, y claro nosotras pues, cuando cantaban el Cara el Sol, nosotras lo cant\u00e1bamos a viceversa, y con la mano as\u00ed (saludando como los comunistas), \u00a1claro no as\u00ed! (salutaci\u00f3n fascista). Cuando cant\u00e1bamos el Cara el Sol, nosotras lo cant\u00e1bamos a la contra\u00bb.<\/p>\n<p>Antonia con el pu\u00f1o cerrado y alzado nos canta el Cara el Sol con letra inventada:<\/p>\n<p>\u00abCara al sol con la camisa rota<br \/>\nestamos presos y sin comer<br \/>\nhallaras la muerte si me llega<br \/>\npero roja he de ser.<\/p>\n<p>Luchar\u00e9 ante mis compa\u00f1eras<br \/>\nque est\u00e1n luchando en el extranjero.<\/p>\n<p>\u00a1Arriba rojos a vencer<br \/>\nque vuelve<br \/>\na Espa\u00f1a otra vez!<\/p>\n<p>\u00a1Y yo que s\u00e9, la pila de cosas, de coplas que nos sac\u00e1bamos! Y luego las coplas que ten\u00edamos de cantar en el recuento, antes de \u00bfc\u00f3mo te dir\u00eda yo?, antes de romper filas. Pues primeramente ten\u00edamos que cantar: -Nace el d\u00eda que no muere. Y nosotras cuando lleg\u00e1bamos, la cant\u00e1bamos, dec\u00edamos:<\/p>\n<p>Nace el d\u00eda que no muere,<br \/>\nbrilla de nuevo nuestro sol,<br \/>\nresucita Dios lo quiere<br \/>\nel pueblo espa\u00f1ol.<br \/>\nEn la patria que me&#8230; (&#8230;)<br \/>\nsiempre tus hijos a llorar<br \/>\ntodos los pesares que sufrir me hicieron<br \/>\nhasta su Redenci\u00f3n.<br \/>\n\u00a1espa\u00f1oles por la Patria vamos a luchar!<br \/>\n\u00a1espa\u00f1oles firmes con las armas a triunfar!<br \/>\nSiempre por Aza\u00f1a lucharemos hasta el morir,<br \/>\ngrande ha de ser la dicha<br \/>\ncuando regrese Negr\u00edn.<br \/>\nAlza la bandera, la del Frente Popular.<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 viva el comunismo que en todo \u00e9l<br \/>\nmundo ha de triunfar!<\/p>\n<p>Y hija m\u00eda, all\u00ed las que hab\u00edamos! no ten\u00edamos miedo! Una noche, cuando el aniversario de la Revoluci\u00f3n de Octubre, me pongo en la baranda a echar \u00a1c\u00f3mo un mitin! Y vienen <em>toas<\/em> \u00a1a media noche! \u00a1No se sent\u00eda una mosca! Y las que hab\u00eda <em>acost\u00e1<\/em> all\u00ed abajo en los soportes, subimos arriba. Est\u00e1bamos arriba en el corredor y dorm\u00edamos en el, \u00a1co\u00f1o en el recinto! Un tejadillo bien peque\u00f1o, porque aquello era un espacio muy peque\u00f1o. Y c\u00f3mo era la revoluci\u00f3n de octubre, digo: -aqu\u00ed nos vamos a echar nosotras un mitin.<br \/>\nHabl\u00f3 una que era de Ja\u00e9n, aquel si era buena tambi\u00e9n. Se llamaba Prudencia Chico Barrio y no le dec\u00edamos <em>\u00a1na<\/em> m\u00e1s que la Pasionaria! Y aquella dio su discurso. Y yo, pues ech\u00e9 otro tambi\u00e9n all\u00ed. Y estaba un guardia, de los que hab\u00eda para la comunicaci\u00f3n. En la comunicaci\u00f3n, dentro hab\u00eda un guardia para ver si alg\u00fan preso se sal\u00eda con la comunicaci\u00f3n o algo. Y aquel, pues se meti\u00f3 all\u00ed y les dijo a las monjas que qu\u00e9 pasaba que las mujeres estaban<em> sublev\u00e1<\/em>.<br \/>\nEntonces ya aquello del mitin, yo segu\u00ed. Entonces digo: &#8211; \u00a1no! \u00a1Si nosotras no damos m\u00edtines! \u00a1Si lo que estamos cantando! Por encima de nosotras hab\u00eda una ventana que daba al patio locutorio, donde estaban los presos. Y digo, -no nosotras, yo les he estao cantando unas coplas aqu\u00ed a los presos.<br \/>\nDice: &#8211; \u00bfqu\u00e9 coplas has estao cantando?<br \/>\nDigo: &#8211; \u00a1Pues coplas! Pues he<em> cantao<\/em> un fandangillo.<br \/>\n\u00a1Y le cant\u00e9 un fandangillo y todo!\u201d<\/p>\n<p>Estaban hombres y mujeres presos en la misma prision, pero en compartimentos diferentes, y a pesar de ello consegu\u00edan establecer comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abNos mandaban las cartas los hombres del departamento. Las tiraban. Las ligaban en una piedra y las tiraban a fuera al patio porque como nos separaba \u00a1solamente la verja y las paredes! Est\u00e1bamos dentro de la misma c\u00e1rcel los hombres y las mujeres, pero en distintos departamentos \u00a1Qu\u00e9 nos escrib\u00edamos con ellos!<br \/>\nHab\u00eda una monja, la hermanita Angustias, aquella era una santa, y para m\u00ed era una \u00a1bell\u00edsima persona! Ven\u00eda all\u00ed y&#8230; \u00a1Porque yo me escrib\u00eda con uno, tambi\u00e9n del partido comunista, aquel era m\u00e9dico, se llamaba Don Gaspar! Se ve que, por o\u00eddas, por los paisanos que hab\u00eda all\u00ed de Pedro Mart\u00ednez: los Ca\u00f1eras, Manolico Ca\u00f1eras, en fin, Manolito<em>, el de barriga<\/em>, muchos paisanos que hab\u00eda all\u00ed, \u00a1claro le hablaban de las mujeres que all\u00ed est\u00e1bamos del partido y le hablaban de m\u00ed! Y uno me escribi\u00f3 una nota felicit\u00e1ndome por la Navidad. Pon\u00eda que, aunque no me conoc\u00eda, pero que me conoc\u00eda a trav\u00e9s de Manolico, y dec\u00eda que si no me sab\u00eda mal de que nos escribi\u00e9semos para que nos entretuvi\u00e9ramos y que se nos hiciera la prisi\u00f3n m\u00e1s llevadera. Y, en fin, que nos alent\u00e1ramos, pues los unos a los otros dentro del sistema que viv\u00edamos.<br \/>\nY yo dije que s\u00ed, que yo no ten\u00eda ning\u00fan inconveniente, que, siendo camaradas, y aunque no hubiera sido del mismo partido, porque un hombre que estuviera sufriendo por lo mismo que yo, por la causa, que s\u00ed. Y este Rafaelito, <em>del m\u00e9dico<\/em>, que ahora es <em>magistrao<\/em> en el Supremo de Madrid [el hijo de Rafael Casares], pues, este tambi\u00e9n pidi\u00f3 comunicaci\u00f3n para varios presos tambi\u00e9n de la Modelo. Y \u00e9l y yo nos comunic\u00e1bamos como si fu\u00e9ramos primos hermanos. Se apellidaba Antonio Casares Valle. Su apellido era igual. Bueno no s\u00e9 c\u00f3mo decirte, que nos apellid\u00e1bamos un apellido de \u00e9l con el m\u00edo y el m\u00edo con el de \u00e9l. Y nos comunic\u00e1bamos por la comunicaci\u00f3n como si hubi\u00e9ramos sido familia. Porque si no hubiera sido familia no nos dejaban.\u00bb<\/p>\n<p>Antonia, a diferencia de la mayor parte de las chicas de Pedro Mart\u00ednez de su edad, no era analfabeta y aprovech\u00f3 los a\u00f1os de prisi\u00f3n para formarse; especialmente dedic\u00f3 tiempo a escribir poemas y canciones. Con la poes\u00eda expres\u00f3 la amistad y el amor que un temperamento vivo y los a\u00f1os j\u00f3venes permitieron preservar a pesar de su cautiverio.<\/p>\n<p>\u201cMe tiraba la inclinaci\u00f3n el saber, y leer y escribir. Yo en la c\u00e1rcel tambi\u00e9n aprend\u00ed. Yo ten\u00eda, hac\u00eda mis escritos. Que quiero decir que casi me <em>ense\u00f1ao<\/em> yo sola. Porque a la escuela iba un d\u00eda s\u00ed otro no. Algo aprender\u00eda tambi\u00e9n, pero yo mayormente donde he aprendido fue fuera de la escuela. S\u00ed, en la c\u00e1rcel fue donde yo mayormente aprend\u00ed.<br \/>\n\u00bfQuieres que te diga un recital de amor que yo compuse? Tambi\u00e9n es bonita. Dice:<\/p>\n<p>Donde una lumbre se enciende<br \/>\nceniza queda<br \/>\nen nuestro coraz\u00f3n noble<br \/>\namor queda.<br \/>\nLa fatalidad lo manda<br \/>\nlas circunstancias ordenan<br \/>\npero dejar de quererte<br \/>\n\u00a1No! No hay quien pueda.<\/p>\n<p>Hoy oculto nuestro amor<br \/>\nhace la vida que<br \/>\nsea oculto: \u00a1S\u00ed!<br \/>\nm\u00e1s no muerto.<\/p>\n<p>Morir no puede un amor<br \/>\ncuando es noble y es sincero,<br \/>\nlo han forjado los martirios<br \/>\ny las penas y el sufrimiento.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 grandes son los obst\u00e1culos<br \/>\nque hoy encuentro en mi camino!<br \/>\nm\u00e1s todo lo llevo con gusto<br \/>\nconf\u00edo tanto en tu cari\u00f1o.<\/p>\n<p>Cuando triste y solo est\u00e9s<br \/>\nacar\u00edciame en tus brazos<br \/>\npues bien sabes<br \/>\nque mi esp\u00edritu no se aparta<br \/>\nde tu lado.<\/p>\n<p>Y s\u00ed alguna vez en tus labios<br \/>\nsientes un contacto fr\u00edo<br \/>\nson besos llenos de penas<br \/>\nque depositan los m\u00edos.<br \/>\n\u00a1Ni por nada ni por nadie<br \/>\ndejar\u00e9 de amarte!<br \/>\nUn momento me bast\u00f3 para quererte<br \/>\ny una felicidad eterna<br \/>\nno ser\u00eda lo suficiente para olvidarte.<\/p>\n<p>\u00a1Romper nuestro cari\u00f1o! \u00a1No!<br \/>\nno hay quien lo pueda.<br \/>\nDonde una lumbre se enciende<br \/>\nceniza queda.<\/p>\n<p>Me quer\u00eda. S\u00ed, s\u00ed que era cierto. Por eso digo que tiene de ser una cosa, era tambi\u00e9n del partido comunista \u00a1Madre m\u00eda! S\u00ed \u00a1Me escrib\u00eda unos versos! Antes de conocerme por mediaci\u00f3n de los paisanos, me escrib\u00eda unos versos. Me escribi\u00f3 dos versos que dec\u00edan, no recuerdo, que me ve\u00eda blanca como el marfil \u00a1Yo qu\u00e9 s\u00e9! Y mi frente parecida al trono de la inteligencia. Y cuando se enter\u00f3 que yo era del P.C como \u00e9l&#8230; \u00a1Desde luego qu\u00e9 t\u00edos m\u00e1s buenos hab\u00eda all\u00ed en la c\u00e1rcel! \u00a1Qu\u00e9 buenos ideales! \u00a1Qu\u00e9 buenos sentimientos y buenas personas! Veras t\u00fa, a\u00fan no me conoc\u00eda y dice:<\/p>\n<p>Desde el pie de este recinto<br \/>\ncontemplando estoy la voz<br \/>\npronunciada por tus labios<br \/>\nal cantar una canci\u00f3n.<br \/>\nLas notas que tu garganta<br \/>\nlanzaban al aire esparcidas<br \/>\nllenaban mi coraz\u00f3n<br \/>\nde ternura y alegr\u00eda<br \/>\ndejando como en el olvido<br \/>\ncosas que me entristec\u00edan.<\/p>\n<p>Yo alzaba por completo la mirada<br \/>\nal sitio donde sal\u00edan<br \/>\nlas letras de tu cantar<br \/>\na pesar de la expresi\u00f3n<br \/>\nsonora y clara que dabas<br \/>\nse marchaban de mi mente<br \/>\nlas palabras pronunciadas<br \/>\n\u00a1Por labios que no conozco!<br \/>\ny me figuro de grana.<\/p>\n<p>Ha de ser el llamativo<br \/>\ny color de su cara.<br \/>\nDe tanta como cantaste<br \/>\ns\u00f3lo pude comprender<br \/>\nesta frase que tan llena<br \/>\n\u00a1de dulce la embalsamaste!:<br \/>\n\u00abpor un beso de tus labios<br \/>\nno s\u00e9 qu\u00e9 dar\u00eda yo\u00bb.<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 felicidad infund\u00eda<br \/>\nestas palabras de amor,<br \/>\ns\u00ed al que iban dirigidas<br \/>\nhubiera estado como yo,<br \/>\ncon la vista fija al cielo<br \/>\ny el o\u00eddo en tu canci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cual tus palabras fueran<br \/>\nestrellas, luna y el sol.<br \/>\n\u00a1Cu\u00e1nto dar\u00eda por verte y<br \/>\ntenerte un rato a mi lado!<\/p>\n<p>Y como si fueras flor<br \/>\ncogerte yo entre mis manos,<br \/>\naspirar de aquel perfume<br \/>\nembriagador y tan sano<br \/>\nque brotara del jard\u00edn<br \/>\nentre claveles y nardos.<br \/>\n\u00a1Cuando m\u00e1s emocionado<br \/>\nde alegr\u00eda me encontraba<br \/>\nvino a mis o\u00eddos una voz,<br \/>\nla de la triste campana<br \/>\nespantando las palomas<br \/>\nque a mi lado se encontraban!<\/p>\n<p>Esa poes\u00eda se refer\u00eda a una vez que dicen: -que han llamao a la rubia de Pedro Mart\u00ednez &#8211; a m\u00ed me dec\u00edan la rubia de Pedro Mart\u00ednez- Cuando siento una voz (y era \u00e9ste), que dice: -A petici\u00f3n de tus paisanos y dem\u00e1s compa\u00f1eros, \u00a1c\u00e1ntanos un fandanguillo! Y claro, yo les cant\u00e9 ese fandanguillo, como una canci\u00f3n que dice:<\/p>\n<p>Yo te quiero con locura<br \/>\ny te adoro con pasi\u00f3n<br \/>\npor un beso de tus labios<br \/>\nNo s\u00e9 qu\u00e9 dar\u00eda yo.<\/p>\n<p>Por eso dice: \u00a1Que felicidad infund\u00edan esas palabras de amor!<br \/>\nPues luego les cant\u00e9 un fandanguillo \u00a1hay que bien rima!<\/p>\n<p>No te f\u00edes de mujeres<br \/>\nque, aunque las veas llorar<br \/>\nhacen muy bien los papeles&#8230;<\/p>\n<p>Y en fin \u00a1yo que s\u00e9! Pero a todo esto, se pon\u00edan as\u00ed<em> agach\u00e1<\/em>, las compa\u00f1eras de prisi\u00f3n, y yo me sub\u00eda en lo alto de ellas, para yo llegar un poco en las ventanas, porque la ventana estaba baja, para que de all\u00ed lo sintieran \u00a1Desde luego! \u00a1S\u00ed es que la juventud! \u00a1Es que somos! \u00a1Bueno, \u00e9ramos! De verdad. Y cuando hay un ardor, bueno revolucionario, contra eso no hay <em>na<\/em>&#8230; Y cuando nos pon\u00edamos, nos sub\u00edamos a las ventanas y si hab\u00eda alg\u00fan centinela dec\u00edamos: &#8211; \u00a1que fascista y que malo!<br \/>\nMe pon\u00eda enfrente de la ventana del centinela \u00a1pero cant\u00e1ndole!, le dec\u00eda:<\/p>\n<p>Si os quer\u00e9is casar con las chicas de aqu\u00ed<br \/>\nOs ten\u00e9is que afiliar a los que hacen as\u00ed \u00ab.<\/p>\n<p>Antonia r\u00ede, canta el chotis y alza el pu\u00f1o al terminar la canci\u00f3n. Reconoce que solo la juventud y la fe revolucionaria hac\u00edan posible conservar la alegr\u00eda en momentos como aquellos. Pero no es necesario explicitar que no era la alegr\u00eda y la fiesta la nota dominante de la prisi\u00f3n. Hemos visto que del grupo de mujeres de Pedro Mart\u00ednez encarceladas cuatro murieron antes de disfrutar de la libertad.<br \/>\nUn r\u00e9gimen de falta de libertad caracterizado por una arbitraria disciplina, trabajo duro, deficiente alimentaci\u00f3n, relaciones siempre jer\u00e1rquicas, condiciones embrutecedoras, requer\u00eda de una vigilancia permanente y severa por parte de las presas para no sucumbir f\u00edsica, psicol\u00f3gica y sensorialmente, en la enajenaci\u00f3n mental que la permanencia en la c\u00e1rcel pod\u00eda llevar a cabo, afirma G.Di Febo. Y as\u00ed, afrontaban la condena con dignidad y valor a trav\u00e9s de desarrollar actividades recreativas y culturales, tambi\u00e9n organizando propaganda y lucha pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Antonia, una chica fuerte y dura, sin dejar de comportarse alegre y tiernamente en momentos adecuados, estaba habituada al orden propio de la militancia de una organizaci\u00f3n con disciplina r\u00edgida. Y como tambi\u00e9n estaba acostumbrada a dirigir, asumi\u00f3 de forma espont\u00e1nea y franca la tarea de mantener entre sus compa\u00f1eras esta necesaria fortaleza. As\u00ed, con un talante natural y al mismo tiempo con autoridad, gobern\u00f3 las faenas para ordenar y limpiar las habitaciones y poner paz entre las reclusas cuando surg\u00eda alg\u00fan conflicto entre ellas. Hasta el punto de que, al pasar los d\u00edas, fueron las autoridades de la c\u00e1rcel las que le otorgaron la responsabilidad sobre su brigada.<\/p>\n<p>\u00abYo estaba en la Brigada n\u00ba.6, y la verdad a m\u00ed me ha <em>gustao<\/em> el orden, porque yo he <em>pensao<\/em> que estaba recluida y que yo que estaba all\u00ed por algo m\u00e1s, ten\u00eda que cumplir. Siempre me ha <em>gustao<\/em> el orden, aunque he sido revolucionaria, pero yo he <em>estao<\/em> sometida a unas leyes en una prisi\u00f3n y hay que acatarlas \u00bfno comprendes?<br \/>\nEcharon en libertad a la encargada de la Brigada no.6 y \u00a1ves por donde!, Sor Matilde, les dice, que yo le gusto y \u00bfqu\u00e9 tal me portaba yo en la brigada? Pues la encargada le dijo que yo me comportaba muy bien, que yo a la hora de echar mi petate \u00a1ya ves t\u00fa! un trocito as\u00ed que ten\u00edamos de meter el colch\u00f3n. Y hab\u00eda unas peleas, porque, \u00a1yo no puedo meter aqu\u00ed, la otra no puedo meter all\u00ed! Y yo siempre procuraba decir: &#8211; \u00a1Bueno pues ya lo apa\u00f1aremos! Pero no nos jaleemos que luego vienen las monjas y nos ponen como un gui\u00f1apo. Nos dicen rojas y malas \u00a1Vamos a que se queden con las ganas de que nos digan esas cosas! Y vamos, que somos todas mayores ya, y somos todas personas para saber lo que\u2026 \u00a1En fin! Yo no quer\u00eda jaleos \u00bfA ver si me comprendes? Total, que le dieron buenos informes y que me pusieron de delegada de la brigada de mujeres, all\u00ed en la oficina. Yo tengo fotograf\u00edas, de todas las muchachas de la oficina, eran dos oficinas.<br \/>\nCuando me llaman y me dicen que me llama el director. Y me dijo que me redim\u00eda, que me pasaban dos d\u00edas por uno. All\u00ed me present\u00f3 el director a las compa\u00f1eras de presido y la monja, que yo era una autoridad all\u00ed en la prisi\u00f3n y que a m\u00ed me hab\u00edan de respetar como a una hermana\u201d.<\/p>\n<p>En los recuerdos de Antonia reconocemos lo que Sol\u00e9 i Sabat\u00e9, se\u00f1alaba sobre la vida militarizada en las c\u00e1rceles franquistas. Reclusi\u00f3n y represi\u00f3n que, sin embargo, ten\u00edan grietas ya que el mismo lugar que los presos ocupaban pod\u00eda aliviar su situaci\u00f3n. La raz\u00f3n es muy simple: \u2018los cargos que ocupan y la solidaridad general entre los vencidos permiten transgredir muchas normas que la masificaci\u00f3n general y la falta de funcionarios hacen imposible cumplir. Los presos presentan una resistencia interna general a casi todo: detr\u00e1s de esto hay una organizaci\u00f3n suya que gana en eficacia por el hecho de ser los intermediarios entre las \u00f3rdenes directivas y los que las tienen que ejecutar\u2019. Esto vale para las mujeres de Pedro Mart\u00ednez en las c\u00e1rceles.\u2028\u2028Pero no hemos de olvidar a las que no salieron.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Pedro Mart\u00ednez a Sabadell: l&#8217;emigraci\u00f3 una realitat no exclusivament econ\u00f2mica. 1920-1976. Angelina Puig i Valls Mujeres de Pedro Mart\u00ednez en las c\u00e1rceles franquistas Terminada la guerra civil, las nuevas autoridades franquistas propiciaron las delaciones, &#8230; <a title=\"8. 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